El hotel esta bien ubicado en el barrio de Getsemani y a 900 metros de la la torre del Reloj, las habitaciones son amplias y agradables, solo las toallas un poco ásperas, para llegar al lobby hay que subir escaleras y para la habitación que nos toco también hay escaleras, el hotel no cuenta con restaurante ni piscina pero puedes utilizar las instalaciones del Hotel Chocolate, que se encuentra a 230 metros. Definitivamente si volvería.