Viajo por negocios con mucha frecuencia. Jamás había visto lo que me pasó en este hotel. Después de cenar decidimos ir al Sports Bar que hay en la planta baja y tomar algo, lo cargué a la habitación como siempre hago. Me fui a dormir, y a las 00:30 oigo que se abre la puerta de mi habitación y entra el camarero a decirme que tengo que ir a pagar, que hay un problema con mi tarjeta y necesito solucionarlo. Dije que lo solucionaría al día siguiente al hacer el checkout y me dijo de malísimas formas que no, que bajara en ese momento. Lo primero que me causó es asombro, lo segundo, una sensación de inseguridad brutal, pues en recepción le dieron la llave de mi habitación para entrar en medio de la noche y despertarme. Increíble. Bajé y pedi hablar con un responsable...a esa hora no había. Esa noche dormí fatal porque no sabía si alguien podría entrar de nuevo, puse una silla bloqueando la puerta por si acaso. Al día siguiente al hacer checkout pedi hablar con un responsable, quien muy educadamente se disculpó por el hecho. Para mí esto no es suficiente, es MUY PELIGROSO hacer eso, INACEPTABLE y un IRRESPONSABILIDAD ENORME. Tanto la persona de recepción, como por supuesto el camarero deberían ser despedidos. Además, dudo de la legalidad de lo que hicieron, seguramente si pusiera una denuncia en la policía habrían tenido consecuencias. En fin, NO RECOMENDABLE, EL PERSONAL NO ESTA PREPARADO PARA REGENTAR UN HOTEL MARRIOTT.