Me alojé por la Maratón de Frankfurt, a precio desorbitado. Llego desde Estados Unidos a las 8 de la mañana y aunque tienen la habitación disponible, me dicen qie o pago early check in, 30 euros más, o no me dan la habitación hasta las 15 hrs. Le digo a la recepcionista que estoy muy cansada y me dice que ese no es su problema. Al día siguiente no puedo usar las duchas de la sauna tras la maratón, como me habían dicho porque estaban rotas. No me duche en la zona del maratón porque me habían asegurado su uso. Solo fue amable uno de los recepcionistas, el resto horrible. Cero empatía y cero servicio. No volveré más.