Estuvimos un fin de semana y la verdad que el hotel era caro para el precio que pagamos y lo que ofrece, 214 euros dos noches a las afueras de budapest... pero he de decir que los trabajadores eran muy profesionales, recepción 24 horas, cervezas y bebidas a disposición. Cama relativamente cómoda. Habitación grande. El baño un poco obsoleto. Cortinilla de baño.
El barrio tranquilo, residencial, con el metro a 10 min andando, en 25 min estás en el centro.